cumplimento intermedio y la anestesia multimodal al 40%. Por el contrario, la prevención de la hipotermia presenta
el 20% lo cual puede impactar en la estabilidad fisiológica. Asimismo, el uso de drenajes, sonda nasogástrica, 40% y
sonda Foley muestran porcentajes bajos, 20%, evidenciando la aplicación de métodos tradicionales. Estos indicadores
demuestran la necesidad de actualizar los procedimientos y no seguir dogmatismos en el trabajo asistencial.
En la fase postoperatoria la analgesia multimodal es del 10%, la deambulación temprana 40% y el reinicio
precoz de la alimentación presentan niveles de 30%. Estos elementos son fundamentales para prevenir
complicaciones como íleo postoperatorio y la prolongación de estancia hospitalaria según los registros. El retiro
temprano de sondas 30% y drenajes 50% no alcanza niveles adecuados, lo que podría contribuir a mayor incomodidad
del paciente y retraso en la recuperación funcional.
Discusión
Los resultados del estudio realizado evidencian importantes vacíos en la aplicación de medidas
perioperatorias orientadas a la disminución del estrés quirúrgico y la recuperación temprana del paciente con
tumoración parotídea. En el periodo preoperatorio se identificó un ayuno excesivamente prolongado, situación que
incrementa la ansiedad y el estrés quirúrgico, factores conocidos por afectar negativamente la respuesta metabólica
e inmunológica del paciente. La ausencia de una valoración psicológica y la limitada cobertura de información,
educación, tromboprofilaxis y preparación del paciente muestran los resultados obtenidos en el servicio de cirugía
maxilofacial del hospital “Daniel Bracamonte” de la ciudad de Potosí, reflejando una realidad que resalta la
importancia de la preparación integral perioperatoria.
En el intraoperatorio, si bien la cirugía mínimamente invasiva se realiza en el 60% de los casos y la
fluidoterapia alcanza el 80%, persisten deficiencias relevantes en la anestesia multimodal, demostrada en el 40%, de
manera marcada en la prevención de la hipotermia se alcanza a un 20%. Estos componentes son fundamentales para
reducir la respuesta al estrés quirúrgico, el dolor posoperatorio y las complicaciones infecciosas. Así mismo la
utilización relativamente frecuente de la sonda nasogástrica en 40%, sonda Foley 20% y drenajes 10%, sugiere una
práctica aún conservadora que podría retrasar la movilización temprana y la reanudación de la vía oral, en
contraposición con las recomendaciones actuales que promueven su uso selectivo y retiro precoz.
En el periodo postoperatorio el dolor emerge como uno de los principales problemas asociado a la baja
implementación de una analgesia multimodal. Es especialmente relevante ya que el control inadecuado del dolor se
vincula con mayor inmovilidad, el retraso en la alimentación y prolongación de la estancia hospitalaria. Además, el
inicio de la alimentación está condicionado al tipo de parotidectomía. La identificación de factores como náuseas,
vómitos e Íleo retardan la evolución clínica, y constituyen la necesidad de estrategias preventivas integrales.
La valoración general de los resultados pone de manifiesto la urgencia de estandarizar los procedimientos
perioperatorios, incorporando principios de recuperación mejorada. La implementación sistemática del ayuno
abreviado, preparación psicológica, analgesia multimodal, normotermia, movilización temprana, el retiro precoz de
sondas y drenajes que podría traducirse en una disminución del estrés quirúrgico, mejor control del dolor, menos
incidencia de complicaciones y reducción de la estancia hospitalaria, resultan esenciales. De este modo se elevarán
los estándares, no solo de la recuperación quirúrgica, sino también se potenciará la experiencia global
intrahospitalaria del paciente con tumoración parotídea, alineando la práctica clínica con la evidencia científica.
Conclusiones
La investigación desarrollada expresa con los veintiún elementos del pre, trans y postoperatorio, la realidad
de la parotidectomía en el servicio de cirugía maxilofacial del hospital “Daniel Bracamonte”, resultados que
representan factores de estrés del paciente con tumoración parotídea en su estancia hospitalaria.
Se tiene que trabajar en equipo para perfeccionar la atención al paciente con tumoración parotídea, así como
el acto quirúrgico de la parotidectomía, con el objetivo de lograr precisiones a favor del paciente, evitando así las
posibles complicaciones.